A lo largo de la historia los homenajes a personas críticas con el poder establecido se han llenado de oportunistas, sicarios de la dieta y del coche oficial con chofer. En el caso de Carlos Cano, se ven en sus homenajes a las mismas personas que en su día le negaron expresarse con libertad. Reivindican su figura, su voz pero no sus ideas. Ahora que no retumba su voz en sus oídos cantando sus miserias, se apropian de lo que no es suyo para manipular, para engañar, tergiversar, mentir…pero la cobardía se hace más indigna con los muertos, que no se pueden defender de la manipulación de gentes sin escrúpulos que extorsionan su memoria en base a intereses partidistas. El relato de una vida debe ser veraz y auténtico de una existencia real pero a los políticos les interesa crear una leyenda privada que acabe perdiendo credibilidad y ganando imprecisión a medida que pasan los años. La memoria da identidad pero en Andalucía interesa alterar el valor de los hechos adaptando los acontecimientos y su significado a lo que hoy interesa a la Junta de Andalucía.
Recuperar la memoria es crucial para reconocernos en verdad y de verdad, pues como escribió Jordi Soler “Lo que puede hacerse contra el olvido es muy poco, pero es importante hacerlo, de otra forma nos quedaremos sin cimientos ni perspectiva”.
Se puede decir que Carlos fue un eterno utópico, siempre crítico y más cercano a las gentes y a las miradas que a las siglas y a los partidos políticos, con los que nunca tuvo una relación fácil. Demostró siempre una sensibilidad y una humanidad de la que quienes lo vimos y escuchamos podemos dar fe, y aunque la cantidad de canciones dedicadas explícitamente a temáticas sociales fuera disminuyendo a lo largo de su carrera, siempre vivió siendo un hombre comprometido con todas las luchas que creía justas, bien en su tierra, bien a miles de kilómetros, una idea ésta que choca frontalmente con la figura del Carlos Cano descafeinado y reformista que se vende desde los medios de comunicación que pretenden apoderarse de las figuras andaluzas adaptando sus discursos para vaciarlos y hacerlos inofensivos.
Aniversario feliz
lunes, 9 de agosto de 2010 | Publicado por ALAMUT
Etiquetas: Carlos Cano, Jordi Soler
