Aniversario feliz

A lo largo de la historia los homenajes a personas críticas con el poder establecido se han llenado de oportunistas, sicarios de la dieta y del coche oficial con chofer. En el caso de Carlos Cano, se ven en sus homenajes a las mismas personas que en su día le negaron expresarse con libertad. Reivindican su figura, su voz pero no sus ideas. Ahora que no retumba su voz en sus oídos cantando sus miserias, se apropian de lo que no es suyo para manipular, para engañar, tergiversar, mentir…pero la cobardía se hace más indigna con los muertos, que no se pueden defender de la manipulación de gentes sin escrúpulos que extorsionan su memoria en base a intereses partidistas. El relato de una vida debe ser veraz y auténtico de una existencia real pero a los políticos les interesa crear una leyenda privada que acabe perdiendo credibilidad y ganando imprecisión a medida que pasan los años. La memoria da identidad pero en Andalucía interesa alterar el valor de los hechos adaptando los acontecimientos y su significado a lo que hoy interesa a la Junta de Andalucía.
Recuperar la memoria es crucial para reconocernos en verdad y de verdad, pues como escribió Jordi Soler “Lo que puede hacerse contra el olvido es muy poco, pero es importante hacerlo, de otra forma nos quedaremos sin cimientos ni perspectiva”.
Se puede decir que Carlos fue un eterno utópico, siempre crítico y más cercano a las gentes y a las miradas que a las siglas y a los partidos políticos, con los que nunca tuvo una relación fácil. Demostró siempre una sensibilidad y una humanidad de la que quienes lo vimos y escuchamos podemos dar fe, y aunque la cantidad de canciones dedicadas explícitamente a temáticas sociales fuera disminuyendo a lo largo de su carrera, siempre vivió siendo un hombre comprometido con todas las luchas que creía justas, bien en su tierra, bien a miles de kilómetros, una idea ésta que choca frontalmente con la figura del Carlos Cano descafeinado y reformista que se vende desde los medios de comunicación que pretenden apoderarse de las figuras andaluzas adaptando sus discursos para vaciarlos y hacerlos inofensivos.

Carlos Cano y el 4D

Principio de los 80, ya ha pasado el 28-F, y Andalucía huye de la peligrosa teoría del granadino Jose Sánchez Faba que, como presidente de la Diputación de Granada, defendía (junto a Adolfo Machado de Radio Granada) dos Andalucía. En los informativos de aquella Cadena SER que ayudó al nacimiento de una nueva Andalucía, decidimos pedirle a Carlos Cano una “sintonía” que sirviera para abrir el informativo regional que dirigí desde el 79 al 88. Larga noche de grabación en unos lejanos estudios, cerca del aeropuerto San Pablo, donde Carlos Cano y su grupo parieron una de las más bellas sintonías llamando, como el muecín, a la comunidad a ser informada en libertad. Buscamos nombre y le sugerí “28 de febrero” y Carlos me contestó que no, que mejor “4 de diciembre”. Y así se llamó. Hoy aquella sintonía ni suena ni nadie sabe donde está. el blog de Pepe Fernández

Caducidad

En ese reino efímero que es nuestra vida, todo lo que rodea nuestra existencia son imágenes que permanecen en algún recoveco de nuestro yo más íntimo. Estas imágenes que nos han acompañado a lo largo de los años pueden desmoronarse ante la evidencia de la caducidad de los seres y de las cosas. La mutación producida no sólo por el deterioro físico sino, por el cambio de las personas; el cruel paso del tiempo.
Creo que los recuerdos maravillosos hay que conservarlos, sin ver amarillear los seres y las cosas, que tanto significado tuvieron y nos dejaron su huella imperecedera. Cristina Maristany

LLamada

Allâh es grande.
Doy testimonio de que no hay más Dios que Allâh.
Doy testimonio de que Mahoma es el mensajero de Dios.
Venid y orad venid y prosperar.
Allâh es grande no hay mas dios que Allâh.
 


MORISCOS

Los moriscos fueron expulsados de España en un intento de eliminar su influencia sobre los cristianos. Pero a día de hoy todavía mantenemos la herencia cultural de los moriscos. ¿Qué aspectos del pasado árabe de España han llegado hasta nuestros días?

Último símbolo

Se nos fue Carlos hace algunos años, y se fue con él uno de los pocos símbolos andaluces reivindicativos, uno de los pocos andaluces que podían libremente decir que esto no estaba bien, que no íbamos por donde debíamos. Que seguía habiendo muchos andaluces explotados, que los andaluces, que Andalucía, seguíamos estando mal, a pesar de la Autonomía tan duramente conseguida. Y Carlos Cano pagó por ello. Carlos estuvo en la lista negra de muchos de los que públicamente se golpeaban el pecho cuando acaeció su muerte.
Leer más. Eladio J. Fernández-Nieto

Blas Infante

Yo tengo clavada en la conciencia, desde mi infancia, la visión sombría del jornalero. Yo he visto pasear su hambre por las calles del pueblo, confundiendo su agonía triste de las tardes invernales; he presenciado cómo son repartidos entre los vecinos acomodados, para que estos les otorguen una limosna de trabajo, tan sólo por fueros de caridad; los he visto dormir hacinados en las sucias gañanías, comer el negro pan de los esclavos, esponjado en el gazpacho mal oliente, y servido, como a manadas de siervos, en el dornillo común; trabajar de sol a sol, empapados por la lluvia en el invierno, caldeados en la siega por los ardores de la canícula; y he sentido indignación al ver que sus mujeres se deforman consumidas por la miseria en las rudas faenas del campo; al contemplar cómo sus hijos perecen faltos de higiene y de pan; cómo sus inteligencias se pierden, atrofiadas por la virtud de una bárbara pedagogía, que tiene un templo digno en escuelas como cuadras, o permaneciendo totalmente incultas, requerida toda la actividad, desde la más tierna niñez, por el cuidado de la propia subsistencia, al conocer todas, absolutamente todas, las estrecheces y miserias de sus hogares desolados. Y, después, he sentido vergüenza al leer en escritos extranjeros que el escándalo de su existencia miserable ha traspasado las fronteras, para vergüenza de España y de Andalucía.
(Sección de Ciencias Morales y Políticas del Ateneo de Sevilla, 23 de marzo de 1914.)

Niños Saharauis